Inspirada en la colorida imaginación de David Hockney, la vela perfumada Provence está decorada con una serigrafía de oro de 24 quilates aplicada a mano, que transforma los paisajes emblemáticos en una cartografía luminosa y alegre. Les Baux-de-Provence, la abadía de Sénanque, las masías rodeadas de cipreses y el elegante castillo de Lourmarin se entrelazan como las páginas de un diario de viaje, mientras que los flamencos rosados aportan un toque lúdico de la Camarga.
La fragancia se abre con la frescura ligeramente anisada del hinojo, que evoca los mercados soleados y las hierbas del sur. El lavandín recuerda los campos de lavanda azotados por el viento, mientras que el ámbar aporta una suave calidez, como una tarde de verano en la Provenza. Una fragancia que celebra el espíritu del sur de Francia.